miércoles, 13 de noviembre de 2013

INTELIGENCIA MUSICAL

Habilidades que Desarrolla la Inteligencia Musical
Las personas que desarrollan su Inteligencia Musical logran una alta capacidad de Atención y Concentración, son capaces de identificar un sonido o pieza musical desde sus primeras notas y reproducirlas respetando sus cualidades sonoras sin dificultad, también es capaz de conceptualizar el sentido de una melodía así como combinar sus elementos, de forma concreta o imaginaria, creando nuevas formas musicales.
Estrategias para Estimular la Inteligencia Musical
Es importante que se brinde una adecuada estimulación a los niños desde temprana edad para lograr desarrollar su Inteligencia musical, para ello se sugiere llevar a cabo las siguientes acciones:

  • Proporcionar un ambiente musical desde la gestación.
  • Realizar juegos musicales.
  • Cantar.
  • Facilitar elementos musicales en su entorno.
  • Proporcionar experiencias directas con la música.
Juguetes o Materiales que Estimulan la Inteligencia Musical
Cualquier objeto que se encuentre en el hogar y produzca un sonido que se pueda percibir será adecuado para estimular esta inteligencia, entre los materiales más estructurados podemos nombrar los siguientes: CDs musicales, CDs de canciones, DVDs musicales, Cuentos musicales, Instrumentos musicales y Títeres.

INTELIGENCIA MUSICAL

Está relacionada con la sensibilidad a la música, los ritmos y los tonos. Las personas con una alta inteligencia musical pueden cantar con facilidad, tocar instrumentos musicales y componer música. Está asociada a la inteligencia lingüística, de manera que las personas con una alta inteligencia musical tienen también una alta inteligencia lingüística. No es raro que en ocasiones estas personas usen canciones o ritmos para aprender. De hecho, la música puede facilitar el aprendizaje de un segundo idioma.

martes, 5 de noviembre de 2013

EVOLUCION DEL HOMBRE!


EL ORIGEN DEL SER HUMANO Y SU EVOLUCION


Homo Sapiens

La hipótesis sobre el origen del Homo Sapiens se ha dividido entre quienes sostienen que evolucionó como una especie interconectada con el Homo Erectus, en diferentes zonas del mundo, y los que afirman que surgió en África para luego migrar y extenderse por el viejo mundo. Los antropólogos siguen debatiendo ambas posibilidades pero la inmensa mayoría comparte la hipótesis del origen africano. No es de extrañar, en 1987, con el advenimiento del estudio del ADN mitocondrial (ADN de las mitocondrias), los investigadores Rebecca Cann, Stoneking y Wilson demostraron que el Homo sapiens se originó en África hace unos 150.000 años y migró de allí al resto del mundo, sustituyendo a los Homos arcaicos. Esta migración empezó hace unos 70.000 años, cuando dos linajes humanos abandonaron el continente dejando atrás a otros 40 linajes mitocondriales, aún reconocidos en la actual población africana. Relativamente rápido colonizaron Asia, llegaron a Australia y no fue hasta hace 40.000 años que alcanzaron Europa desde el Medio Oriente. La colonización de Asia y Europa implicó la sustitución paulatina del Homo Neanderthalensis, extinguido hace 27.000 años. La llegada a América ocurrió hace unos 15.000 años desde Siberia y el extremo sur del continente no fue alcanzado hasta hace unos 9.000 años. Los diferentes rasgos físicos de la biodiversidad humana actual son el resultado de la microevolución de miles de generaciones de seres humanos que llegaron a adaptarse a condiciones de vida muy distintas. Las poblaciones que vivían en las zonas tropicales, donde se recibe más radiación ultravioleta del sol, tenían la piel y los ojos de un color más oscuro que el de las poblaciones cuyos antepasados vivían en las zonas más cercanas a los polos, que reciben menos radiación ultravioleta. Los ojos de color más oscuro están adaptados para poder absorber la excesiva luz solar y así mejorar la visión, mientras que los ojos claros están adaptados para reflejarla con el mismo fin, por ejemplo en zonas polares, climas montañosos y tundra, donde abunda la nieve y el hielo que reflejan intensamente la luz solar y dificultan la visión en los ojos oscuros. Las diferencias del color de ojos y piel en poblaciones geográficas surgieron así en los comienzos de nuestra historia, gracias a las ventajas evolutivas de cada característica para cada región. También influenciaron las costumbres alimentarias. Los seres humanos cazadores lograban ser más altos que los que no cazaban, al poseer una dieta más rica en proteínas. Existe una explicación científica para cada una de las diferencias morfológicas que, de forma ilusoria, parecen separar a los seres humanos en distintas razas, con distintos orígenes, pero lo cierto es que somos una sola especie con una tasa mutacional altísima: el Homo Sapiens, con un solo origen situado en el este de África. Esto es un hecho demostrado y aceptado por la ciencia, no existen ya dudas respecto a nuestra microevolución. Nuestra macroevolución es otro cantar. El análisis genético del Homo Neanderthalensis euroasiático confirma que esta especie se mezcló con el Homo Sapiens antes de extinguirse pero no representa su origen. A su vez, el análisis genético de cualquiera de los Homo Erectus conocidos, también los excluye como especie originaria del Homo Sapiens. Nuestra especie apareció de repente, sin un pariente genético a su alrededor, como lo hizo anteriormente el Homo Neanderthalensis, el elefante, la jirafa, el tigre, el murciélago o la gran mayoría de especies conocidas. No existen los teóricos eslabones perdidos que relacionan estas especies con otras anteriores. De existir ya se habrían encontrado sus fósiles y el análisis genético lo hubiera corroborado. ¿Cuánto tiempo más va a seguir la ciencia buscando lo que no existe? ¿Por qué no acepta la verdad? No todo cuanto atañe a la evolución de la vida en nuestra realidad tiene una explicación puramente física. Si los científicos desean de veras encontrar las respuestas, van a tener que enriquecerse con nuevos puntos de vista, que trasciendan los límites de siempre.

FUNCION DE LOS HEMISFERIOS CEREBRALES

El cerebro humano consta de dos hemisferios, unidos por el cuerpo calloso, que se hallan relacionados con áreas muy diversas de actividad y funcionan de modo muy diferente, aunque complementario. Podría decirse que cada hemisferio, en cierto sentido.

El hemisferio izquierdo procesa la información analítica y secuencialmente, paso a paso, de forma lógica y lineal. El hemisferio izquierdo analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, Piensa en palabras y en números, es decir contiene la capacidad para las matemáticas y para leer y escribir.
La percepción y la generación verbales dependen del conocimiento del orden o secuencia en el que se producen los sonidos.

El hemisferio derecho, por otra parte, parece especializado en la percepción global, sintetizando la información que le llega. Con él vemos las cosas en el espacio, y cómo se combinan las partes para formar el todo. Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas.
Es el experto en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestaltes. Procesa la información de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes que componen ese todo. El hemisferio holístico es intuitivo en vez de lógico, piensa en imágenes, símbolos y sentimientos. Tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva.